"La práctica cultural de la arquitectura se inicia con el entendimiento del entorno habitable como la asociación simbiótica "lugares" y "eventos" o acontecimientos. Los lugares son los recintos físicos organizados y dispuestos a responder a demandas específicas de alojamiento de personas y eventos. Los eventos o acontecimientos que se suceden en el entorno son proyección de intereses y acciones culturalmente moldeados. La reducción habitual del entorno a la categoria de objeto, excluye la consideración de su "vida", de lo que acontece en él. La separación epistemológica correspondiente excluye el conocimiento de esos eventos, los que se trasladan al campo de interés especializado de las ciencias sociales. La relación entre lugares y eventos sólo es atendida en casos especiales en los que, según el interés de quien conoce, se profundiza en las dimensiones culturales del espacio o en las dimensiones arquitectónicas de la existencia.

Podria argumentarse que el concepto de "función" que hace parte del discurso moderno de la arquitectura es una manera de abstraer los acontecimientos para incorporarlos en el desarrollo de métodos de trabajo y en propuestas conceptuales. La reducción implícita en la noción de función y la consecuente eliminación de las circunstancias culturales no permiten evidenciar ni las causas ni las consecuencias de las relaciones entre las personas y los lugares y entre estos y los eventos que en ellos suceden. El entorno habitable es una trama compleja que no puede reducirse a un esquema o modelo funcional, mecanicista. Su entendimiento es, como ya se dijo antes, un asunto multidimensional, la conjunción de varias prácticas discursivas, un proceso constante y dinámico en el que el papel de quien entiende no es el de simple espectador sino de participante activo."

Saldarriaga Roa, Alberto (1988) Arquitectura para todos los días. La práctica cultural de la arquitectura. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia. pp 82-83.



"La arquitectura - su relevancia social y su invención formal - no pueden disociarse de los eventos que "suceden" en ella. [...] La popular difusión e imágenes arquitectónicas a través de reproducciones vistosas en revistas, frecuentemente hace de la arquitectura un objeto pasivo de contemplación, en vez del lugar que confronta espacios y acciones."

Tschumi, Bernard (1996) Architecture and Disjunction. Cambridge: MIT Press. pp 139-141.